Tainá Supe

Nuestra Mujer Positiva es Tainá Supe, emprendedora y fundadora de Trifoglio Intercâmbios. Tainá nos cuenta cómo transformó su experiencia viviendo en Irlanda en una oportunidad para emprender y crear su propio negocio. De niñera en el extranjero a estar al frente de una agencia que ya ha realizado 200 ventas de intercambio, comparte los desafíos, aprendizajes y decisiones que marcaron su trayectoria.

1. ¿Cómo empezó su carrera?

Mi carrera comenzó con la creación de contenido. Empecé compartiendo en las redes sociales mi experiencia de vida en el extranjero, principalmente sobre vivir, trabajar y estudiar fuera de Brasil en la época de la pandemia. Al principio lo hacía por hobby y le fui cogiendo el gusto, e incluso entré a la facultad de Marketing en Irlanda (pero me retiré porque el curso era de tiempo completo y Trifoglio creció mucho). Con el tiempo, me di cuenta de que muchas personas que seguían mi contenido también tenían el sueño de hacer un intercambio y empezaron a buscarme en busca de orientación.

Fue a partir de esa demanda que vi una oportunidad de transformar algo que ya hacía de manera natural en un negocio. En 2024, creé Trifoglio y entré en el área de los intercambios, ahora no como estudiante, sino como emprendedora.

2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de Trifoglio Intercâmbio?

El modelo de negocio de Trifoglio se basa en la comercialización y operación de programas de intercambio, conectando a estudiantes con escuelas en el extranjero. Trabajamos con diferentes formatos, como cursos de idiomas, programas de estudio y trabajo e intercambios en grupo.

Los ingresos de la empresa provienen principalmente de la venta de estos programas a los estudiantes, mientras establecemos alianzas comerciales con escuelas y proveedores internacionales para hacer viable la experiencia. Trifoglio recibe de las escuelas y nosotros hacemos la intermediación entre el alumno y la institución.

3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?

Hubo dos momentos: cuando mis socias decidieron salir de Trifoglio porque no estaba generando resultados financieros y me quedé sola teniendo que administrar todo. Y puedo decir que ahora, gestionando a casi 30 alumnos personalmente: estamos haciendo un intercambio en grupo en Malta y esta es la primera vez que tenemos a ese número de estudiantes juntos en el mismo destino y yo estoy aquí con ellos; ha sido todo un desafío.

4. ¿Cómo logra equilibrar su vida personal x vida corporativa/emprendedora?

No lo logro (risas). A pesar de que Trifoglio está cumpliendo 2 años de operación, siento que todavía estoy aprendiendo a equilibrar esas áreas. Emprender, sobre todo cuando la empresa está creciendo, nos exige mucho y, al principio, es difícil separar por completo lo personal de lo profesional. Trifoglio nació muy ligada a mi propia historia y a mi presencia en las redes sociales, por lo que esa separación se volvió aún más desafiante.

5. ¿Cuál es su mayor sueño?

Estoy viviendo la realización de un gran sueño: ver a Trifoglio crecer tan rápido es cumplir un sueño. El segundo más grande es construir una empresa grande; soy ambiciosa y no quiero quedarme en este número. Quiero que Trifoglio se convierta en un referente en el mercado de intercambios y, al mismo tiempo, construir una vida con libertad financiera, conocer el mundo, tener mi casa, mis inversiones y poder brindarle experiencias increíbles a las personas que amo.

6. ¿Cuál es su mayor logro?

Sin duda fue haber pasado de un trabajo de niñera a convertirme en directora de una agencia de intercambios.

7. Libro, película y mujer que admira (no puede ser la madre).

Libro: La Biblia. Tengo el hábito de leer la Biblia constantemente y me enseña muchísimo.

Película: En busca de la felicidad, con Will Smith.

Mujer: Una mujer a la que admiro mucho es a Taís Araújo. Admiro la trayectoria que ha construido, la forma en que se posiciona, la representatividad que lleva consigo y la manera en que logró consolidar una carrera tan sólida sin renunciar a quién es.