Rosa Bernhoeft

Nuestra Mujer Positiva es Rosa Bernhoeft, CEO de Alba Consultoria

A sus 85 años, Rosa Bernhoeft sigue al frente de Alba Consultoria, empresa que fundó hace 50 años y que revolucionó el mercado brasileño al introducir el mentoring en el país. Pionera en cultura organizacional y sucesión empresarial, construyó una trayectoria marcada por la innovación humanizada, siempre poniendo a las personas en el centro. Madre de cinco hijos, desafía el edadismo y demuestra que la edad es solo un número cuando se tiene un propósito. En esta entrevista exclusiva para R7, comparte los entretelones de su jornada y su sueño de un mundo corporativo más igualitario.

1. ¿Cómo comenzó su carrera?

Mi trayectoria comenzó de una forma muy orgánica, ¿sabes? Llegué a Brasil desde Perú sin recursos financieros, pero cargando algo muy valioso: la experiencia de haber trabajado en cooperativas para familias necesitadas. En 1968, tuve la oportunidad de participar en la fundación del Centro de Orientación de la Familia (COF), una de las primeras ONG enfocadas en mujeres en situación de vulnerabilidad aquí en Brasil. Fue allí donde descubrí mi verdadera vocación: mirar a cada persona de forma única, entender sus necesidades reales y crear soluciones personalizadas. Esa experiencia moldeó todo lo que vendría después; aprendí que no existen fórmulas preparadas cuando se trata de personas y sus historias.

2. ¿Cómo está formateado el modelo de negocio de Alba Consultoria?

Alba nació en 1974 con una propuesta revolucionaria para la época: poner a las personas en el centro de todo. Desarrollamos conceptos, tecnologías y metodologías enfocadas en la gestión de carrera, competencias, cultura organizacional y sucesión empresarial, pero siempre con una mirada profundamente personalizada. Creé una herramienta que va mucho más allá de mapear perfiles: esta pone en valor el potencial único de cada profesional.

Fuimos pioneros en el mentoring en Brasil precisamente porque creemos que cada relación de desarrollo debe construirse de forma humana e individual. Hoy actuamos en América Latina, Estados Unidos y Europa, pero lo que realmente me enorgullece es saber que, en cada proyecto, miramos a las personas, no a los procesos. Ya sea en una gran corporación o en un entorno social, nuestra esencia es la misma: soluciones a medida que respetan y valoran a cada individuo.

3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?

Mira, no fue un momento específico, sino una serie de situaciones que me enseñaron mucho sobre resiliencia y empatía. Enfrenté discriminación por varios motivos: por mi origen indígena, por el color de mi piel, por ser mujer en un mercado dominado por hombres y, créelo, ¡hasta por mi estatura fui juzgada!

Pero esas experiencias me hicieron más sensible al dolor de los demás. Aprendí en carne propia lo que es ser invisibilizada, y eso me dio aún más certeza de que mi trabajo debería ser exactamente lo opuesto: ver a cada persona en su singularidad, dar voz a quien no la tiene y personalizar soluciones para que nadie se sienta como un número más. Transformé cada obstáculo en combustible para construir una forma de trabajar que honra la humanidad de cada profesional.

4. ¿Cómo logra equilibrar su vida personal frente a la vida corporativa/emprendedora?

Crié a cinco hijos mientras construía Alba, y eso me enseñó algo fundamental: cada persona, cada situación y cada momento requiere un enfoque diferente. Construí acuerdos equilibrados con mi pareja, siempre priorizando el diálogo y la claridad sobre lo que realmente importaba. También establecí acuerdos con mis hijos para disfrutar cada momento juntos y saber qué sentían; conversando, leyendo, jugando... incluso hoy toco la batería con mis nietos.

El mismo principio que aplico en la consultoría —mirar cada contexto de forma única— lo traje a mi vida personal. Soy una mujer que entiende las prioridades de cada fase y actúa con autenticidad. Y eso significa, a veces, pedir ayuda, delegar y, principalmente, valorar cada momento con las personas que amo, de la misma manera que valoro a cada cliente y cada proyecto.

5. ¿Cuál es su mayor sueño?

Mi mayor sueño es ver un mundo donde mujeres y hombres trabajen de forma verdaderamente igualitaria. Un mundo donde los derechos, los valores y el respeto no sean privilegios, sino derechos universales en el entorno corporativo y social. Quiero inspirar a empresas y líderes a crear culturas organizacionales donde cada persona —independientemente de su género— tenga las mismas oportunidades de crecer, liderar y prosperar. Creo que cuando valoramos a las personas de forma personalizada y justa, rompemos barreras y construimos organizaciones más humanas, innovadoras y sostenibles.

6. ¿Cuál es su mayor logro?

Mi mayor logro son mis hijos. Son cinco jóvenes que prosperaron y se desarrollaron unidos, construyendo una relación que va más allá de los lazos de sangre. Juntos conjugan tres verbos que me llenan de orgullo: amar, prosperar y compartir. Ver que logré criar seres humanos íntegros, que se apoyan mutuamente y llevan adelante valores de solidaridad y respeto, eso es lo que considero mi mayor éxito. Claro, mantener Alba durante 50 años y haber sido pionera en el mentoring en Brasil también me enorgullece profundamente, pero nada se compara con ver a tus hijos convertirse en personas buenas y realizadas.

7. Libro, película y mujer que admira

  • Libro: "El verdadero creador de todo" de Miguel Nicolelis – Una obra fascinante sobre cómo nuestro cerebro moldea nuestra percepción del universo.
  • Película: "Ciudadano Kane" de Orson Welles – Una obra maestra sobre el poder, la ambición y la complejidad humana que nunca envejece.
  • Mujer: Madonna – Admiro su audacia para reinventarse constantemente y desafiar las convenciones a lo largo de décadas.