Patrícia Lia Brentano
Nuestra Mujer Positiva es Patrícia Lia Brentano, ejecutiva con más de 20 años de experiencia en el sector marítimo y portuario y fundadora del Instituto PORTa – Conectando Mujeres del Área Portuaria. Con una trayectoria en posiciones estratégicas de liderazgo, Patrícia transformó la experiencia corporativa en propósito, creando una red que fortalece el protagonismo femenino en la logística portuaria brasileña.
1. ¿Cómo comenzó su carrera?
Mi formación es en Derecho —quería ser jueza—, pero, tras mudarme a São Paulo, el azar me llevó al área portuaria. Y me enamoré.
Desde el principio me atrajo la dinámica económica de la infraestructura y de la logística. Inicié mi trayectoria en el área comercial de una terminal portuaria y, a lo largo de más de dos décadas, me desempeñé en planificación estratégica, desarrollo de negocios y relaciones institucionales.
El área portuaria me enseñó a pensar en Brasil como un territorio integrado y en el mundo —que se volvió pequeño— conectado por los puertos. También me enseñó que el liderazgo se construye en entornos complejos. Crecí profesionalmente en un sector mayoritariamente masculino, aprendiendo a ocupar espacios con consistencia técnica, visión estratégica y posicionamiento.
2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio del Instituto PORTa?
El Instituto PORTa es una plataforma gratuita de conexión, desarrollo y visibilidad para mujeres del sector portuario y marítimo.
Nuestro modelo combina tres pilares:
- Red y Mentoría: Conectamos a profesionales experimentadas con mujeres del área portuaria, promoviendo el intercambio, la orientación y el crecimiento.
- Contenido y Formación: Conferencias, talleres (workshops) y eventos estratégicos orientados al desarrollo técnico y al liderazgo.
- Alianzas Corporativas: Empresas asociadas que invierten en la agenda de diversidad con un impacto real en el sector.
Más que un instituto, PORTa es un movimiento de transformación cultural dentro de la infraestructura logística brasileña.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?
El momento más desafiante fue darme cuenta de que, en el mundo corporativo, el resultado no siempre es el único criterio de permanencia o reconocimiento. Esto fue, incluso, más difícil que tener tres hijos y seguir trabajando.
Liderar áreas estratégicas, generar un crecimiento relevante y aun así enfrentar resistencias estructurales fue un punto de inflexión. Fue ahí donde comprendí que mi trayectoria no podía depender solo de la validación institucional; necesitaba estar anclada en un propósito.
De esa madurez nació el Instituto PORTa.
4. ¿Cómo logra equilibrar su vida personal con su vida corporativa/emprendedora?
Con valentía, y con esa frase casi cliché: "sin saber que era imposible, fue y lo hizo".
Siempre quise ser madre y nunca iba a renunciar a eso, pero tampoco iba a renunciar a mi vida profesional. Así que no tenía alternativa: tenía que hacer que funcionara.
Hoy, cuando miro hacia atrás, no sé exactamente cómo logré equilibrar a tres niños pequeños con la intensidad de la logística portuaria, pero funcionó. Mis tres hijos ya son adolescentes y crecieron viendo a su madre trabajar, liderar, correr y, al mismo tiempo, amar profundamente.
Aprendí que la gestión de la energía es más importante que la gestión del tiempo.
5. ¿Cuál es su mayor sueño?
Tener salud para vivir muchos años y ver al sector marítimo y portuario brasileño reconocido no solo por su eficiencia, sino por la diversidad de sus líderes.
Que la presencia femenina en cargos estratégicos no sea una excepción ni un tema de debate; que sea algo natural.
Y como madre, espero dejar un camino menos doloroso para mi hija.
6. ¿Cuál es su mayor logro?
Mi mayor logro no es un cargo o un número.
Es tener a mi familia y, al mismo tiempo, haber construido credibilidad en un sector técnico y exigente, y hoy poder usar esa reputación para abrir puertas a otras mujeres.
El impacto con resultados es la medida que más me enorgullece.
7. Libro, película y mujer que admira
Libro: Matar a un ruiseñor (O Sol é para Todos), de Harper Lee.
Película/Serie: Lo que el viento se llevó —por la fuerza y determinación de las mujeres en tiempos adversos— y la serie Ted Lasso, por el ejemplo de liderazgo.
Mujeres que admiro: Me gusta mucho Virginia Woolf por su profundidad intelectual, pero admiro especialmente a las mujeres de mi propia área que rompieron barreras y llegaron a la cima con elegancia, competencia técnica y mucho trabajo: Flávia Takafashi, Luiza Bublitz, Neusa Marcelino y Karin Schöner.