Marianna Souza

Nuestra Mujer Positiva es Marianna Souza, Presidenta de la APRO, Gerente Ejecutiva de FilmBrazil e idealizadora del programa Visionarias. Marianna comenzó su trayectoria en Brasilia, en ApexBrasil, donde tuvo su primer contacto con proyectos vinculados a la Economía Creativa, y fue allí donde el "gusanillo del audiovisual" la picó definitivamente. Hoy actúa en la primera línea de iniciativas y alianzas que fortalecen, conectan e impulsan el mercado audiovisual brasileño.

1. ¿Cómo comenzó tu carrera?

Comenzó en Brasilia, en ApexBrasil (Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones), donde tuve la oportunidad de trabajar en la cartera de proyectos vinculados a la Economía Creativa. Fue allí donde tuve mi primer contacto más cercano con el universo del audiovisual, no solo con la publicidad, sino también con toda la parte de entretenimiento (contenido y cine). Fue en esa época cuando me picó el "gusanillo del audiovisual" y me enamoré de este mercado.

2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de la APRO?

La APRO es una asociación sin fines de lucro, con más de 50 años de existencia, y que ya ha pasado por innumerables fases. Hoy creo que hemos logrado llegar a un modelo interesante. Contamos con una recaudación mensual de nuestros asociados, que termina generando un fondo para mantener los gastos fijos de la asociación, y, a través de alianzas estratégicas, logramos ejecutar nuestras entregas.

Actualmente, tenemos una alianza con el SEBRAE Nacional orientada a la capacitación de micro y pequeñas productoras. También tenemos el Proyecto FILMBRAZIL, una alianza con ApexBrasil orientada a la promoción de Brasil como polo de producción audiovisual, además de funcionar como un gran marketplace para conectar a productoras y directores brasileños con agencias y clientes internacionales.

3. ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?

Sin duda, el periodo de la pandemia. Fue un momento extremadamente desafiante, justo en los primeros meses tras asumir la Presidencia Ejecutiva de la APRO. Todavía estaba en periodo de adaptación cuando, de repente, el mundo se vino abajo, literalmente.

Los primeros tres meses fueron desesperantes, con innumerables cuestiones relacionadas con cancelaciones de rodajes, aseguradoras desentendiéndose de cualquier responsabilidad y el equipo técnico desesperado (muchos con problemas ligados a la seguridad alimentaria). Fue un periodo muy difícil porque, además de los problemas relacionados con el trabajo, también estaba la parte personal. Estaba lejos de toda mi familia, que vive en Brasilia.

Pero, pasado el caos inicial, logramos formar un equipo para trabajar en el protocolo de regreso a las actividades del sector. Nos estructuramos con un sistema integrado de pruebas, informes semanales sobre la situación de contagio dentro de los sets de rodaje y seguimiento rápido de los casos más graves. Fue un periodo de dolor colectivo, pero que trajo muchos aprendizajes. Profesionalismo a prueba de fuego.

4. ¿Cómo logras equilibrar tu vida personal y tu vida corporativa/emprendedora?

Esa búsqueda es diaria y continua. Siempre me estoy vigilando para no dejar que el trabajo se apodere de mi vida. Digo esto porque, como trabajo con audiovisual, incluso en mis momentos de ocio me encuentro haciendo alguna conexión con el trabajo. Ese es el problema de amar demasiado lo que haces. Pero intento compensar reservando momentos específicos del día. No renuncio a mis entrenamientos de Muay Thai ni a la terapia. Los fines de semana siempre estoy rodeada de amigos y familia.

5. ¿Cuál es tu mayor sueño?

Poder ver a más mujeres en puestos de liderazgo en este mercado. Lamentablemente, esta sigue siendo una triste realidad en nuestro sector. Existe un estudio reciente de la consultora Diversitera que señala que el 70% de los puestos operativos están ocupados por mujeres, pero solo el 30% ocupa cargos de liderazgo. Cuando hablamos de remuneración, continuamos con esa misma disparidad.

Esto me duele de muchas maneras, incluso en lo personal. Vengo de una familia llena de mujeres. Somos tres hijas y hoy tengo cuatro sobrinas. Siento que debo poner de mi parte para que ellas puedan vivir en un mundo, como mínimo, más justo.

6. ¿Cuál es tu mayor logro?

Mi familia. Sin duda, ese es mi mayor logro. Fuera de eso, pensando profesionalmente, me alegra mucho haber creado Visionarias, un Programa de Mentoría para el Alto Liderazgo Femenino en el Mercado Audiovisual. Siento mucho orgullo de este logro.

7. Libro, película y mujer que admiras (no puede ser tu madre).

Difícil elegir solo uno, pero vamos allá.

  • Libro: Todo es río (Carla Madeira). Maravilloso en tantos aspectos, una obra maestra. Recuerdo que la primera vez que lo leí fue prácticamente en un día, porque no podía parar de lo envolvente y emocionante que es. Amo a Carla Madeira, pero creo que en Todo es río logró superar todas las expectativas.
  • Película: Tengo tantas que amo, pero voy a traer el cine nacional a esta entrevista, porque creo que estamos viviendo una fase maravillosa. Aquí estoy superdividida. Me encanta Aún estoy aquí, creo que la actuación de Fernanda Torres es impecable. La fotografía, la dirección de arte... Todo es tan lindo y especial. Por otro lado, otra película deslumbrante es Manas, de Mariana Brennand. Un puñetazo en el estómago, de una manera hermosa y emocionante. ¡Me encantó!
  • Mujer: Tengo a varias mujeres a las que admiro, pero hay una con la que estoy obsesionada últimamente: Doña Tânia Maria (Sebastiana en El agente secreto). Que una mujer artesana logre llegar a la cima, con una película nominada al Oscar a los 78 años... Es la prueba viva de que nunca es demasiado tarde para cumplir nuestros sueños. Ver sus entrevistas y toda la repercusión de la película, sobre todo en relación con su actuación, es hermoso. Que sirva de ejemplo para todas nosotras: nunca es demasiado tarde.