Isis Murai
Nuestra Mujer Positiva es Isis Murai, empresaria del sector de la belleza desde los 23 años y actualmente al frente de su cuarto emprendimiento. Descendiente de japoneses e italianos, Isis se inspiró en la cultura oriental para crear un espacio que ofrece una experiencia única a los clientes. Con una fuerte actuación en el área creativa y técnica, además de diversos cursos en Customer Experience, cree que el verdadero diferencial de un negocio reside en la forma en que el ambiente, la energía y las personas se conectan para generar resultados.
1. ¿Cómo comenzó tu carrera?
Mi trayectoria comenzó en la moda; soy graduada en Diseño de Moda por la Santa Marcelina y trabajé como estilista durante algunos años. Siempre me gustó esa mirada estética, la de traducir sensaciones en formas, colores y texturas. Pero muy pronto sentí el deseo de crear algo propio. A los 23 años, decidí empreender y abrí mi primer salón de belleza. Fue allí donde comprendí que mi camino era este: unir la belleza al propósito, lo visual a lo sensorial. Desde entonces, sigo en este universo, construyendo experiencias que reflejan esa mezcla entre arte, cuidado y autenticidad. Hoy, esa jornada se materializa en Momo, mi proyecto más maduro y también el más personal.
2. ¿Cómo está formateado el modelo de negocio de Momo Salão?
El modelo de negocio de Momo nació de más de una década de experiencia emprendiendo en el sector de la belleza. Desde 2013, he vivido muchos aciertos y también muchos errores, y fue precisamente eso lo que dio forma a Momo. Cada decisión se tomó con base en lo que aprendí a lo largo del camino: desde el diseño del salón, pensado milimétricamente para optimizar la operación y el bienestar de los profesionales, hasta la experiencia sensorial de quien entra. El espacio fue diseñado para ofrecer silencio, fluidez y belleza en cada detalle; desde la iluminación natural hasta el sonido ambiente, desde la distancia entre los sillones hasta las plantas vivas que respiran junto con el entorno. Momo trae la filosofía japonesa como esencia: el equilibrio entre estética, propósito y paz. Es más que un salón de belleza: es un espacio de desaceleración donde la técnica y la sensibilidad se encuentran.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?
No existe un único momento. Fueron muchos y, en el fondo, todos forman parte del mismo proceso de maduración. Comencé a emprender muy joven, y eso significó asumir grandes responsabilidades demasiado pronto. Mientras mucha gente de mi edad estaba en otra fase de la vida, yo ya tomaba decisiones que involucraban equipos, finanzas y personas. Pasé por frustraciones, alianzas que no funcionaron, noches sin dormir y, muchas veces, la soledad de quien debe decidir sola. Pero todo eso me enseñó mucho: sobre paciencia, sobre la gente y sobre mí misma. Hoy veo que cada dificultad fue esencial para construir lo que existe hoy. Momo nació de ese aprendizaje, con más conciencia, estructura y propósito.
4. ¿Cómo logras equilibrar tu vida personal frente a la vida corporativa/emprendedora?
Este siempre ha sido uno de mis mayores desafíos. Soy muy intensa; cuando creo en algo, me sumerjo de cuerpo entero. Durante mucho tiempo, eso significó dejarme a mí misma en segundo plano. Las consecuencias llegaron y tuve que aprender, poco a poco, que el equilibrio no es algo que se encuentra de repente, sino algo que se construye. Hoy busco ese equilibrio a través del movimiento, el cuidado del cuerpo y la conexión con lo que me hace bien: el deporte, la alimentación, la familia, los viajes y los momentos de pausa. Entendí que, para cuidar un negocio, primero necesito cuidar de mí.
5. ¿Cuál es tu mayor sueño?
Mi mayor sueño profesional es expandir Momo de forma consistente, manteniendo la esencia que lo trajo hasta aquí. No pienso solo en tener más unidades, sino en consolidar un modelo de negocio sólido que una la excelencia técnica, la experiencia sensorial y el propósito. Me gusta emprender; es algo que me mueve y me desafía. Por eso, sí pienso en hacer crecer a Momo, siempre que todo siga el mismo estándar de cuidado y autenticidad. En el lado personal, sueño con vivir más cerca de la naturaleza, con una vida más ligera y rodeada de animales. Al final, mis sueños se cruzan: todos tienen que ver con construir espacios de bienestar, ya sea para las personas o para los animales que amo.
6. ¿Cuál es tu mayor logro?
Mi mayor logro es ver a personas creciendo dentro de lo que yo construí. Ver a profesionales desarrollándose, a clientes sintiéndose acogidos y al equipo trabajando en armonía dentro de un espacio que nació de una idea, de un sueño. Momo representa eso para mí: el resultado de años de trabajo, intentos, aprendizajes y maduración. Más que un negocio, es un reflejo de mi historia y de mi forma de ver la belleza, la calma y el propósito.
7. Un libro, una película y una mujer que admires (no puede ser tu madre).
Un libro: Uno que me marcó profundamente fue El tercer ojo de Lobsang Rampa. Habla sobre la jornada de un lama tibetano y el contraste entre Oriente y Occidente. Siempre me he conectado con esa búsqueda de diferentes formas de ver el mundo, con introspección, propósito y sensibilidad.
Una película: Me gusta mucho El tigre y el dragón (Crouching Tiger, Hidden Dragon) por su fuerza silenciosa, su estética y la forma en que une disciplina, coraje y libertad interior.
Una mujer: Admiro a Coco Chanel. Ella fue mucho más allá de la moda; representó la libertad de pensamiento, la audacia y la independencia en una época en la que las mujeres aún necesitaban conquistar su propio espacio. Admiro cómo transformó la restricción en expresión y creó un legado que habla de fuerza, arte y autenticidad.