Doroti Boscolo

Nuestra Mujer Positiva es Doroti Boscolo, fundadora y CEO de Netweaving para Negócios, un proyecto que une conexiones genuinas e impacto social. Apasionada por apoyar a micro y pequeños empresarios, Doroti cree que los negocios sólidos nacen de relaciones verdaderas. En Netweaving, promueve encuentros que generan oportunidades, fortalecen alianzas y siembran una filantropía seria y responsable.

1. ¿Cómo comenzó su carrera?

Mi carrera comenzó temprano. Desde pequeña, siempre me gustó relacionarme con las personas; me gusta la gente. Un amigo suele decir que somos “gentistas”: personas a las que les gusta genuinamente la gente. Siendo aún muy joven, comencé como vendedora en una multinacional. Con el tiempo, formé y lideré diversos equipos de ventas, viajé por Brasil y América Latina y participé en innumerables cursos de perfeccionamiento en el área comercial.

En un momento determinado, mi padre me invitó a trabajar en la empresa familiar, en el segmento de cosméticos. Asumí el área de logística en una empresa que empezó pequeña y creció de forma expresiva. En el auge de ese crecimiento, enfrenté una de las fases más difíciles de mi vida: la pérdida de mis padres en un intervalo de solo dos años. Ese momento doloroso cambió profundamente mi visión del mundo. Fue entonces cuando decidí dirigir mi energía también a la filantropía. Reuní a 30 empresarias de la Zona Norte de São Paulo y, juntas, comenzamos a unir fuerzas para transformar realidades, reformando asilos y orfanatos y apoyando a diversas instituciones sociales.

2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de Netweaving para Negócios?

El modelo es simple pero desafiante, ya que exige algo raro: personas comprometidas consigo mismas y con los demás. El empresario, a menudo, se siente solo. Al entrar en un grupo de networking, necesita comprender que, antes de buscar negocios, es necesario entregarse. Aquí, uno no entra solo para vender, sino para conocer y entender el negocio del socio.

Nuestro modelo no es para “cazadores” que buscan beneficios inmediatos; es para “agricultores” que cultivan relaciones, siembran confianza y cosechan resultados en el momento adecuado. En Netweaving, el éxito se construye colectivamente. Ofrecemos "píldoras" de conocimiento sobre gestión y procesos, pero la base de todo es el compromiso. Es para quienes entienden que el "dar" viene antes que el "recibir".

3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?

Fue cuando descubrí una gran deuda en la empresa familiar. Habían pasado cinco años desde la muerte de mis padres y mi hermano, que estaba al frente de la gestión, no me había informado sobre la situación. Yo confiaba plenamente en su administración y dedicaba gran parte de mi tiempo a la filantropia. Recibir esa noticia fue un choque y un enorme desafío, pero también un punto de inflexión. Aprendí a reorganizar prioridades y a transformar obstáculos en oportunidades de crecimiento, liderando con responsabilidad, coraje y resiliencia.

4. ¿Cómo equilibra la vida personal con la vida emprendedora?

Dedico gran parte de mi tiempo al trabajo y a la filantropía, pero mi familia es la prioridad absoluta. Estoy casada con Claudio desde hace 26 años y tenemos una hija, Raquel, de 24 años. Creo que definir prioridades y separar momentos de dedicación exclusiva a la familia es esencial para vivir de forma plena. No es una tarea fácil, pero procuro conducir mis proyectos con excelencia, sin renunciar al cariño y la atención a las personas que amo.

5. ¿Cuál es su mayor sueño?

Ver a Netweaving despegar con calidad. Es un proyecto maravilloso, donde ayudamos a empresarios a construir redes fuertes y, al mismo tiempo, plantamos una semilla de filantropía seria en el tercer sector. Quiero que este propósito se multiplique y alcance cada vez a más personas. Mi gran sueño es dejar un legado: transformar vidas e inspirar a otros a hacer lo mismo, demostrando que es posible crecer con cultura y valores.

6. ¿Cuál es su mayor logro?

Mi mayor logro va mucho más allá de los bienes materiales. Lo que verdaderamente me realiza es saber que marqué una diferencia en la vida de personas en situación vulnerable: niños, adolescentes y ancianos. He recibido muchos premios, pero ninguna certificación se compara con la alegría de ver el impacto real de mi trabajo. Saber que dejé una huella positiva en el mundo es lo que le da un verdadero propósito a mi vida.

7. Un libro, una película y una mujer que admire (excepto su madre).

  • Mujer que admiro: Todas las mujeres que pasaron y que aún están presentes en mi vida.
  • Libro: El poder del subconsciente, de Joseph Murphy.
  • Película: Hombres de honor (Men of Honor). Como siempre digo: rendirse nunca fue una opción.