Ana Virgínia Falcão
Nuestra Mujer Positiva es Ana Virgínia Falcão, CEO y cofundadora de Clube Turismo. Lo que comenzó como una oportunidad de práctica en una pequeña agencia de viajes se transformó en una trayectoria marcada por la iniciativa, la valentía y la visión de negocios. Graduada en Turismo por la Universidad Federal de Paraíba, cuenta con un MBA en Gestión de Empresas y de Personas, un MBA en Gestión de Proyectos y actualmente cursa un MBA en Gestión de Redes de Franquicias. Hoy, al frente de la mayor y más premiada microfranquicia de turismo del país, inspira a otros emprendedores a crear sus propias oportunidades y demuestra que la competencia no tiene edad, género ni código postal.
1. ¿Cómo comenzó tu carrera?
Mi trayectoria profesional comenzó durante la carrera de Turismo en la Universidad Federal de Paraíba. Desde los primeros semestres del curso, busqué oportunidades de prácticas que me permitieran conocer, en la práctica, las diferentes áreas de actuación del sector turístico. A lo largo de ese camino, tuve experiencias en hotelería, en el sector público y en agencias de viajes, siempre con el propósito de ampliar mis conocimientos y construir relaciones con profesionales y empresas del segmento.
Una de las primeras oportunidades que busqué fue en una agencia de viajes de la ciudad de João Pessoa. En esa ocasión, participé en el proceso de selección para una vacante de prácticas, pero no fui seleccionada (hoy entiendo que esa negativa me preparó para una oportunidad que vendría en el futuro). Conseguí una oportunidad en otra agencia de la ciudad y seguí mi camino. Curiosamente, meses más tarde, la misma empresa que me había rechazado se puso en contacto conmigo para invitarme a una vacante de prácticas.
Se trataba de una pequeña agencia familiar, administrada por padre e hijo, que a primera vista parecía ofrecer pocas perspectivas de crecimiento. Aún así, vi en aquel entorno una oportunidad de aprendizaje y desarrollo. Además de dedicarme intensamente a aprender la operación del negocio y el mercado de viajes, busque constantemente formas de agregar valor a la empresa, contribuir con nuevas ideas y crear oportunidades donde aparentemente no existían.
Ese compromiso trajo resultados rápidos. En pocos meses, fui contratada de forma fija como consultora de viajes. En aquel momento, el mercado vivía una fuerte demanda de servicios de intermediación, y los socios comenzaron a evaluar posibilidades de expansión del negocio.
Fue entonces cuando ocurrió una situación determinante. Durante la atención a una cliente, ella compartió su sueño de emprender y abrir su propia agencia de viajes, pero confesó que no se sentía segura para dar ese paso sola. La conversación despertó una idea en los socios: expandir la empresa a través del modelo de franquicias.
La propuesta me entusiasmó de inmediato. Ante la falta de capital para contratar a un consultor especializado en estructuración de franquicias, ese mismo día fui a una librería, compré un libro sobre franchising y me sumergí en el estudio del modelo. A partir de ahí, ayudé a estructurar el negocio como franquicia, iniciando una nueva fase de crecimiento de la empresa. De practicante a consultora de viajes, alcancé la posición de CEO y cofundadora de Clube Turismo, empresa que se convirtió en la mayor y más premiada microfranquicia de turismo del país.
La expansión y la consolidación de la marca ocurrieron de forma acelerada. Con el crecimiento del negocio, vinieron también nuevos desafíos, aprendizajes y oportunidades, que impulsaron mi evolución profesional. A lo largo de esta trayectoria, asumí responsabilidades cada vez mayores y participé activamente en la consecución de los resultados de la empresa.
Suelo decir que crecí profesionalmente en una organización que, a primera vista, parecía ofrecer pocas oportunidades de desarrollo. Sin embargo, aprendí que las mejores oportunidades no siempre están listas: muchas veces, hay que crearlas y, para ello, se necesita iniciativa, disposición para aprender y valentía. ¡El desafío hace que cada pequeño logro sea aún más valioso!
2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de Clube Turismo?
Clube Turismo cuenta con 23 años en el mercado, 17 de ellos en el ámbito del franchising. A lo largo de este período, se ha consolidado como la mayor y más premiada microfranquicia de agencias de viajes del país, siendo la única incluida en el ranking de la Asociación Brasileña de Franquicias, galardonada durante 13 años consecutivos con el Sello Mejores Franquicias de Brasil de la revista Pequenas Empresas & Grandes Negócios y durante 7 años con el Sello de Excelencia en Franchising.
Dispone de tres modelos de negocio que posibilitan también el crecimiento de los franquiciados dentro de la red: Home Office, en el que el franquiciado opera como persona física; Home Office Prime, para quien desea trabajar en formato home-based, pero con mayor autonomía al operar como persona jurídica; y la Tienda (Loja), para quien busca mayor visibilidad y una estructura de atención al cliente más robusta. En todos los modelos, el franquiciado trabaja en la comercialización de servicios para itinerarios nacionales e internacionales, ofreciendo una atención personalizada y humanizada, con una inversión inicial a partir de R$ 9.800,00.
El modelo de negocio fue desarrollado para quienes se identifican con el turismo, disfrutan de viajar y planificar itinerarios, y desean emprender en la gestión de viajes con estructura, soporte y know-how. Muchos franquiciados son personas a las que les gustaba tanto viajar que terminaron convirtiéndose en referentes sobre el tema para su red de contactos, prestando, a menudo, un servicio de manera informal. La franquicia representó la oportunidad de rentabilizar algo que ya hacían de forma gratuita.
El hecho de que la red cuente con el modelo home-based y una inversión accesible contribuye a que más del 59 % de la red esté compuesta por mujeres franquiciadas. Muchas reingresaron al mercado laboral tras la maternidad, y el modelo de negocio les permitió ese retorno sin perjudicar el cuidado de sus hijos. Como principal líder de la empresa, soy mujer, y en mi equipo más del 66,66 % de los profesionales son mujeres, ocupando también la mayoría de los puestos de liderazgo. Esta presencia femenina es un resultado natural de la cultura de la empresa.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?
El inicio de mi trayectoria como gestora y cofundadora fue, sin duda, el momento más desafiante. Tenía aproximadamente 23 años y cargaba con tres características que, a menudo, despertaban juicios precipitados: era joven, mujer y del nordeste de Brasil.
Mi corta edad se asociaba con frecuencia a la falta de experiencia. Además, trabajar en un entorno predominantemente masculino —especialmente en el sector del franchising, en el que yo era una de las pocas mujeres presentes en los eventos del sector— hacía aún más necesario demostrar resultados y credibilidad. A esto se sumaba que, en aquella época, cuando se hablaba de franquicias, la imagen mental de las personas estaba muy ligada a grandes empresas extranjeras o del sudeste del país.
Esta combinación hacía que tuviera que demostrar constantemente mi capacidad. Sin embargo, lo que podría haber sido solo una barrera se convirtió también en una fuente de motivación. La duda externa fortaleció mi determinación para hacer que las cosas sucedieran, construir resultados consistentes y demostrar que la competencia, la dedicación y la visión emprendedora no tienen edad, género ni región.
4. ¿Cómo logras equilibrar tu vida personal frente a tu vida corporativa/emprendedora?
Creo que el equilibrio entre la vida personal y la vida profesional no significa dividir el tiempo en partes iguales entre todas las áreas, sino hacer un uso consciente e intencional de él, respetando cada fase y momento de la vida.
El tiempo que dedico al trabajo, a los estudios, a la familia, al ocio, a la salud y al bienestar no es siempre el mismo. Varía según las necesidades y prioridades de cada periodo. Lo que procuro mantener constante es la calidad del tiempo en cada una de esas áreas.
A lo largo de mi trayectoria, me di cuenta de que los diferentes roles que desempeño no compiten entre sí, sino que se complementan. La maternidad, por ejemplo, me convirtió en una mejor profesional. Mi hijo es una gran fuente de motivación y propósito para mi trabajo. De la misma manera, el hecho de no poder estar con él todo el tiempo me hace valorar aún más los momentos que compartimos, convirtiéndome en una madre más presente y consciente de la importancia del tiempo de calidad.
Por eso, no busco una fórmula perfecta de equilibrio, sino una gestión equilibrada de las prioridades. Procuro dedicar tiempo de calidad a las áreas que considero esenciales en mi vida y ajustar esa dedicación según las demandas y necesidades de cada momento. Para mí, el equilibrio es justamente esa capacidad de adaptarse sin perder de vista lo que realmente importa.
5. ¿Cuál es tu mayor sueño?
Lo que vivo hoy ya forma parte de un sueño. En lo profesional, quiero seguir impactando positivamente en la vida de las personas, sin perder la esencia que me trajo hasta aquí. Quiero ver a cada vez más emprendedores alcanzando sus objetivos a través de nuestra red, transformando sus vidas y la realidad de sus familias, ofreciendo experiencias que conecten a las personas con el mundo y dejando un legado de trabajo, ética y transformación.
6. ¿Cuál es tu mayor logro?
Mi familia y mi trayectoria profesional. Una nutre y fortalece a la otra. Lo que vivo hoy se parece mucho a lo que imaginaba durante mis juegos de infancia con la «Casita de Barbie». En aquel momento, no era consciente de que esos juegos representaban una idealización de mi futuro: tener mi propia familia, construir un hogar acogedor, vivir la maternidad —que siempre fue un gran sueño— y salir todos los días a trabajar con un propósito.
En el aspecto profesional, la realización no está solo en el cargo que ocupo o en los resultados alcanzados. Mi principal logro es sentirme realizada con lo que hago y ver el trabajo no solo como una obligación, sino como una fuente de motivación y crecimiento.
El trabajo me transforma a diario y me permite contribuir a la transformación de la vida de muchas otras personas. Es esa posibilidad de generar impacto, al mismo tiempo que construyo mi propia historia, lo que considero uno de los mayores logros de mi vida.
7. Libro, película y una mujer a la que admires.
Libro: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie. Un libro que nos enseña a comprender mejor al otro y aporta valiosos aprendizajes sobre cómo conectar bien con las personas.
Película: El abogado del diablo. La frase «La vanidad es mi pecado favorito» nos recuerda lo mucho que necesitamos contener nuestro ego, por grandes que sean nuestros logros y hazañas.
Mujer a la que admiro: Tarciana Medeiros. Nacida en Paraíba y primera mujer en presidir el Banco do Brasil. Representa la fuerza, la determinación y la valentía, demostrando que el conocimiento y el estudio pueden llevarnos a donde deseemos estar.